Un viaje organizado te permite disfrutar de la experiencia de la empresa que lo promueve a la vez que se optimiza al máximo el peor enemigo del viajero: el tiempo.
Buscar hotel al llegar a una ciudad, equivocarse de autobús, no encontrar, o no entender, a quien te recomiende un buen restaurante, te puede hacer perder unas horas que cuanto más corto sea tu viaje, más valen. El organizado es una buena opción para aquellos que tienen pocos días y no están acostumbrados a planificar.
Solo para ti o los tuyos: Ir a una agencia a que te monte el paquete a medida es una opción muy usada por parejas o familias.
Unirte a un grupo: Las agencias organizan grupo de entre 10 y 30 personas donde se unen viajeros individuales o pequeños grupos de amigos o familiares. Antes de cogerlo analiza bien tu capacidad de convivencia y flexibilidad; en un grupo grande todos deben estar dispuesto a ceder.
En ambos casos infórmate muy bien de lo que entra en el precio y lo que es opcional. Además de las comidas, propinas y bebidas, puede que algunas excursiones se paguen al momento y aunque así sea, la agencia debería decírtelo antes de salir y darte el precio.
También infórmate de quien es tu guía en caso del viaje personalizado y el "tour lider" en el caso de grupos grandes. Tus vacaciones dependen, en gran medida de su experiencia. No te cortes y pregunta a la agencia cuántas veces ha hecho esa persona el mismo viaje.
Y otra cosa. Una semana de estancia en un resort de playa no es un organizado, es un paquete de billete más avión. La agéncia hace de intermediaria y aunque no debería ser así a veces solo ha visto el hotel en foto o en internet. |